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lunes, 18 de enero de 2016

22 cosas que aprendes estando soltero(a) por un año


22 cosas que aprendes estando soltero(a) por un año

 22 cosas que aprendí estando soltera por un año

Si eres de esas personas que, desde que tienen memoria de sus experiencias amorosas, no has hecho más que saltar de relación en relación como si no soportaras la idea de estar a solas. Te recomiendo leer todas las cosas que aprenderás si te das el reto de estar, como mínimo, durante un año a solas, aprendiendo a disfrutar de tu soltería y de la vida sin pareja. En serio, tal vez esa costumbre de tener a alguien a tu lado para que te haga la vida más fácil, se te esfumará cuando aprendas a estar bien contigo mismo y a partir de allí las nuevas relaciones que inicies serán mucho mejores.
Si estás en ese camino, en ese reto, o si aún no te decides, estas razones te ayudarán a tomar esa decisión o a confirmarte que vas por buen camino:
1) Deja de ser una prioridad el conseguir pareja por quedar bien con la sociedad o por sentirte presionado.
2) Al estar viendo y analizando lo bien o mal que le va a tus amistades en sus relaciones serás más consciente de tus futuros propios errores cuando te vuelvas a enamorar.
3) Naturalmente irás haciendo planes para ti y por ti mismo(a). Esos planes podrán incluir a alguien que llegue a tu vida; pero (y esto es lo mejor de todo), también podrá volver a su estructura inicial: por y para ti mismo(a) en caso de que esa persona haya decidido marcharse.
4) Dejas de pensar que el amor le dará sentido a tu vida: Aprendes a dirigir el sentido de tu vida a algo personal e intransferible, algo que está muy dentro de ti y no afuera.
5) Tienes tiempo para cultivar grandes y duraderas amistades.
6) Aprendes a valorar los momentos a solas.
7) Cuando aprendes a amarte en tu soledad tienes una referencia positiva de cómo esperas recibir amor. Del mismo modo en que te tratas a ti mismo(a), esperas que la futura pareja también lo haga así o mejor.
8) Dejas de verte como la víctima: ya no hay una pareja a quien responsabilizar sobre las cosas que tú siempre has hecho mal, sobre tu mal carácter o, sencillamente, sobre tu inmadurez. Eliminando, por una año, la excusa de que una pareja te ha estancado, por fin podrás desarrollarte mejor.
9) Te sorprende ver lo muy dependiente que son las demás personas por una sencilla salida al cine o caminar por el parque. Que si no encuentran con quien ir, no van…
10) Cuando alguien te cae mal, no tienes que fingir estar pasándola bien. Sencillamente ya no le hablas y te marchas sin ningún tipo de remordimiento. Como has aprendido a afrontar la soledad de una ruptura, estar solo por no soportar a quien no quieres ya es un asunto sencillo.
11) Te atreves a viajar a solas y se te hace un poco más fácil tomar la decisión porque solamente tienes que organizarte tú sin la aprobación ni la espera de la confirmación de nadie.
12) Tu familia empieza a ocupar mayor prioridad en tu vida; la prioridad que se merece.
13) Te sorprende lo fácil que desechas a buenos pretendientes por guiarte de tu intuición. Intuición que se desarrolló debido a una serie de patrones de conducta que ya te resultan conocidas. Prefieres la soledad a estar en una relación que sabes que con el tiempo te defraudará o te enfermará.
14) En ciertos momentos dudarás de ti y de tu atractivo porque ya no cualquier persona se atreve a seducirte o enamorarte. Una persona feliz como tú es difícil de enamorar porque los halagos baratos ya no te hacen sentir mariposas en el estómago (tú te halagas mucho mejor a ti mismo); ahora prefieres a alguien de hechos, de acciones diarias, a alguien que realmente se esfuerce por ti.
15) Tienes tiempo para desarrollar nuevos y viejos talentos que hace tiempo habías olvidado.
16) Aprendes a ser inmune a las críticas. Te es tan común ver la cara de pena de la gente cuando saben que estás “mucho tiempo solo(a)” que, por el contrario, luego te apena ver que ellos no pueden aguantar ni un mes a solas. Definitivamente no saben de lo que se están perdiendo.
17) Aprendes a cuidar tu atractivo físico y personal para ti mismo(a). Dejas de de medir tu valía y tu atractivo con respecto a lo que una sola persona opina de ti.
18) Dejas de iniciar relaciones para buscar consuelo o para “quitar el anterior clavo”.
19) Descubres que siempre has sido una persona completa, que la idea de encontrar a alguien que te llenará, que te hará feliz o que le dará sentido a tu vida, tan sólo es eso: UNA IDEA.
20) Por fin eres consciente de tus defectos y eres capaz de hacer algo por ellos. Ya no te resignas a ser así. Ahora tienes tiempo para remediar y mejorar ciertos aspectos que no te gustan de ti.
21) Tienes tiempo para leer todos los días a Fans Page, Puro Cuento (en facebook y en el correo) e interiorizar sus reflexiones hasta hacerlas parte de ti.
22) Después de un año de soltería bien disfrutada eres capaz de iniciar, sin prisas, una nueva relación porque disfrutaste tanto de esa etapa que ahora, gracias a un buen filtro interno que detectaba las características que buscabas pacientemente en alguien y a tu intuición, recibes esa nueva relación con mucho entusiasmo de compartir todo lo que has aprendido por ti mismo(a).
Espero que hayas podido entender la importancia de darse un tiempo a solas y, si ya estás en ello, que disfrutes plenamente esta etapa. Y si deseas llenarte de más de este tipo de reflexiones para seguir firme en tu decisión te recomiendo leer mi libro “Cómo Prevenir el Mal de Amores” en donde tratamos mucho de la soledad con propósito y de construir una mejor autoestima inmune a las relaciones dañinas. CLICK AQUÍ PARA MÁS INFO DEL EBOOK.
Nos vemos pronto con un nuevo artículo
Si eres de esas personas que, desde que tienen memoria de sus experiencias amorosas, no has hecho más que saltar de relación en relación como si no soportaras la idea de estar a solas. Te recomiendo leer todas las cosas que aprenderás si te das el reto de estar, como mínimo, durante un año a solas, aprendiendo a disfrutar de tu soltería y de la vida sin pareja. En serio, tal vez esa costumbre de tener a alguien a tu lado para que te haga la vida más fácil, se te esfumará cuando aprendas a estar bien contigo mismo y a partir de allí las nuevas relaciones que inicies serán mucho mejores. - See more at: http://comoolvidarunamor.info/2015/05/02/22-cosas-que-aprendes-estando-solteroa-por-un-ano/#sthash.30VawlyK.d
puedes ver todos nuestros artículos en www.purito.com.ar/libros

martes, 12 de enero de 2016

¿Qué factor influye en que un hombre sea fiel?


¿Qué factor influye en que un hombre sea fiel?


Cuando hice mi viaje a Colombia, por segunda vez, estuve en la famosa ciudad de Barranquilla justamente en época de carnavales. Yo estaba con una pareja de argentinos quienes eran mis amigos y pude disfrutar esos días gracias a ellos porque logré hospedarme en el mismo apartamento que ellos y sus demás amigos. Además como ellos ya conocían a la gente local y me resultó mucho más fácil entablar conversaciones con los “costeños”. En una de esas ocasiones me topé con un joven de aproximadamente 30 años. Le dije que yo era escritor, que viajaba justamente para tener “mayor inspiración” y bla, bla, bla… (En realidad viajo porque me aburre estar en un solo lugar mucho tiempo). Me preguntó sobre qué escribía y le dije que sobre la “tusa” (término con el que se conoce al mal de amores en Colombia).
Entonces él, con varias botellas de cerveza en el cuerpo, me empezó a acechar con una pregunta muy particular: “A ver, ya que tú eres el experto en estos temas… Respóndeme a esta pregunta que siempre me lo he hecho pero no he encontrado respuesta: ¿Por qué un hombre a pesar de amar a su mujer va en busca de otras? Yo sé que la amo; sin embargo, ella no es suficiente para mí. Siempre que encuentro a otra mujer disponible, yo aprovecho sin dudar; pero como comprenderás: Yo sí amo a mi novia. Sin ella yo no sé qué haría…”.
Lo pensé un momento y, mientras fruncía los labios y contraría y agudizaba mi mirada como intentando capturar la respuesta en el espacio que teníamos él y yo en medio de la calle, exclamé: “No se trata de amor. Se trata de principios. El amor no es suficiente para serle fiel a alguien”.
“Pero eso no responde a mi pregunta. Yo quiero saber por qué uno amando de verdad a alguien le es infiel. Se supone que si realmente la amaras, le debes ser fiel a pesar de todo”.
En ese momento me di cuenta que él era ese tipo de personas que cuando se ponen ebrios te empiezan a caer verdaderamente mal. Entonces volví al tema intentando que, al menos, algo de mis palabras se le quedaran para que las meditara al día siguiente:
“Te lo repito una vez más: No se trata de amor. Si tú no tienes como principio ser leal a tu pareja, no importa cuánto ames, si tienes poco auto-control, si no mides las consecuencias a largo plazo o si simplemente no te pones en el lugar de ella al enterarse de la situación, siempre le serás infiel”.
Él insistía en que yo no respondía a su pregunta. Seguramente el alcohol en sus arterias le impedía razonar con claridad o, quizá, él esperaba una respuesta más trascendental y profunda, como si se tratara de un descubrimiento importante… Poco después la pareja de argentinos y sus demás amigos se iban para otro lado. Yo tenía que irme con ellos aliviado para no tener que lidiar más con ese joven; pero deseando de todo corazón que en algún momento se dé cuenta de que tenía que concentrarse en el auto-control y en la lealtad, más que en el amor. Porque más amor no era lo que necesitaba porque eso era lo que ya más le sobraba.
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Ya era la cuarta vez que estaba de visita en la ciudad de Medellín (de ese segundo viaje a Colombia) y estaba con un amigo costeño en el patio de comidas de un centro comercial que me iba a presentar a un amigo que le iba muy bien económicamente porque se dedicaba al negocio multi-nivel y tenía una amplia red de personas bajo su nombre. Ambos sabíamos que no nos interesaba pertenecer a su red de mercadeo, sino nutrirnos de su forma de pensar, contagiarnos de su espíritu emprendedor y negociador…
Era un dominicano de aproximadamente 35 años que ya estaba radicando en Medellín varios años atrás y, al enterarse que yo era escritor de rupturas amorosas (“tusa”); me dijo: “Para mí el amor es una farsa. No existe. Además, dime tú: ¿Si la gente dejara de creer en el amor, tú seguirías vendiendo tus libros sobre ese tema? La verdad que no…”.
Su sinceridad no me incomodó. Yo simplemente asentía con la cabeza. En varias ocasiones había escuchado un comentario similar, ya estaba acostumbrado a eso; además mis libros no se tratan de “creer en el amor” sino de eliminar el dolor que deja una ruptura amorosa y se notaba que él no lo decía con mal genio, sólo quería darme a entender su punto de vista de las relaciones.
Prosiguió casi inmediatamente: “Pero, ¿sabes una cosa? La fidelidad se reduce a algo tan sencillo como el ser transparente con la pareja… Yo sé que mi mujer, al momento de casarse conmigo, es para mí la mejor de todas. Pero al cabo de un tiempo, sales a la calle, y más en una ciudad como ésta, y te das cuenta de que estabas equivocado. Todas las demás te parecen lindas menos ella; pero, ¿sabes qué? Eso no significa que vaya por las demás. Yo ya acepté que siempre habrá alguien que me parezca mejor que mi mujer. Siempre. Sin embargo, ella se casó conmigo y yo con ella. Ambos hemos hecho un acuerdo de fidelidad y eso es más que suficiente para mantener mi palabra con ella”.
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Curiosamente en el primer caso el tipo creía en el amor, pero no en la fidelidad. En el segundo caso, otro tipo no creía en el amor pero se esmeraba en ser fiel como un compromiso de todos los días por la sencilla razón de que sabía respetar a su pareja. Irónico, ¿verdad?
El primero entabló una relación esperando que esa mujer satisficiera todas sus necesidades (lo cual es algo humanamente imposible o, quizá, sí; pero por un corto periodo de tiempo en la etapa del enamoramiento), también idealizaba el amor como algo sumamente poderoso que podía con todo; el segundo veía las relaciones desde un punto de vista más pragmático, estaba con su esposa no por la idea romántica de la pareja con quien estuviera hasta el fin de sus días (el amor ideal) sino con la idea de formar una familia. Le movía una razón biológica y un principio fuertemente arraigado y esa familia sólo funcionaría si él era sincero y fiel en todo momento. Él sí tenía muy claro el ser precavido, el auto-control y el respeto en todo momento. Algo que el primero, quizá por su estado de ebriedad, no lograba captar o simplemente no le convenía pensar de ese modo.
Espero que este artículo te haya hecho reflexionar sobre la fidelidad. Este es de esos artículos que tampoco menciono algún consejo en específico, lo cual tampoco me preocupa porque considero que mejor que consejos son las reflexiones, aquellas que te dejan pensando un buen rato y espero que estas palabras hayan cumplido con su función. Por tanto la pregunta final sería: ¿Preferirías a alguien cariñoso y cursi que cree en el amor pero que finalmente no resulta ser fiel o alguien más razonable, más directo, quizá un poco tosco por su sinceridad pero fiel por sobre todas las cosas? 
Recuerda que si deseas superar una ruptura debido a una persona que fue infiel contigo, te recomiendo mi libro “7 Pasos para Olvidar un Amor“. Este es un libro que te guiará en tu proceso de recuperación para aquellos momentos de mayor debilidad. HAZ CLICK AQUÍ PARA MÁS INFO. 
Nos vemos pronto con un nuevo artículo!